6 Diciembre 2012
Hoy al despertar, quise escribirte un poema,
quise provocarte una sonrisa que iluminaría la más profunda obscuridad.
Hoy quise usar tu piel como hoja en blanco,
y allí escribir mis versos con la tinta de mis dedos.
Hoy al despertar, quise escribirte un poema,
quise mostrarle al sol mis virtudes, y así, eclipsar mis errores.
Hoy quise usar tus labios como sello,
y así sellar cada verso con un dulce y suave beso.
Hoy quiero que me otorgues el universo.
No tienes que hacer nada, ni darme nada.
Sólo sonríe.
Pues es tu risa la lengua con la que hablo al cosmos.
Llévame al cielo, sólo vuelve hacia mi ese par de planetas,
los planetas de tu mirada.
Hoy al despertar, quise escribirte un poema,
quise escribirte un poema porque sabía que te vería.