6 Diciembre 2012
-¿Cómo estás hoy escritor?
-Aturdido, preocupado, ocupado, triste, feliz, cansado, una vez un pensador o quizá genio, o quizá nadie dijo: “Si has de escribir versos colmados de felicidad, infeliz eres y no haces más que dibujar con tus letras hermosas utopías que jamás lograrás…” desde entonces solo escribo versos tristes.
-¿Escritor, que agobia tu mente hoy?
-¿Qué me agobia?, ¡Ja! Quizá hoy me agobie el tiempo.
-¿El tiempo?
-Sí, malditasea, el tiempo, solo debes fijarte, lunas van y lunas vienen. El tiempo solo se burla de mi, pasa corriendo a mi lado, escucho sus carcajadas. Meses, días, horas, minutos, segundos, todo ellos atacan, se pierden, van y vienen, vienen y van, llegan actúan, destrozan, se van y nunca más regresan.
-No logro comprenderte.
-¿Tú esperas comprenderme?, ¡¿tú?! Nunca entenderás como me confunde el tiempo, no sé si realmente soy, si realmente existo, no sé aún si yo persigo al tiempo, o si es el tiempo el que me persigue a mí.
-¡Bah! Basta, para ti todo es tiempo, para ti todo es vida, a veces cansas.
Ya llevo casi una semana encerrado, casi una maldita semana con el mismo pensamiento en mi cabeza, mi cuerpo se mueve, pero, mi mente, ¿Dónde carajos está mi mente?, suelo escuchar el tono burlón de mis fantasmas decirme que nunca será posible, que nunca lo lograré, que mi destino es fracasar como siempre lo he hecho, que mis sueños, mis sueños son imposibles y absurdos.
¡Ah! Me vale mierda lo que me digan, sus palabras me tienen sin cuidado, en mi está esa sensación, esa seguridad de poder volar, extender mis brazos, abrir mi mente y emprender el vuelo, levantar mis manos tocar el cielo y gritar, gritar sin miedo ¡mis sueños no son imposibles, mis sueños no están lejos!
You better run like hell ♪